Blog

Standard

Slow food.

Buena comida, buena vida

slowfoodTodos conocemos la comida rápida, esa que viene lista para comer y que se acomoda a nuestros afanes, la podemos pedir a donde queramos, podemos pedirla sin necesidad siquiera de dejar nuestro auto. La comida al estilo de vida moderno  pues, como cada vez el mundo va mucho más rápido, tenemos que llevar una vida rápida también o por lo menos eso es lo que nos dicen.

El afán de la vida y de las actividades diarias, nos ha traído la comida rápida, muy práctica y des complicada, pero realmente en estos tiempos modernos se va creando cada vez más y más la necesidad de tomarse un descanso, de bajar el ritmo y disfrutar el momento porque siendo sinceros, en medio de tanto correr se nos pasa la vida y no nos damos ni cuenta.

Por eso se ha creado el movimiento gastronómico del slow food, que defiende las tradiciones gastronómicas, la nutrición, el buen comer y el conocimiento de los sabores y orígenes gastronómicos. Slow food se contrapone a la comida rápida o fast food porque considera que el comer tiene mucha más relevancia que simplemente la acción de ingerir cualquier tipo de alimento, comer debe ser toda una experiencia para disfrutar, desde los ingredientes y los sabores de la comida hasta el ambiente en el cual se come y la cual involucra y activa todos nuestros sentidos.

Hoy en día el movimiento internacional slow food está presente en más de 50 países y cuenta con más de 80.000 socios.

Según el estatuto de slow food Italia y Francia, los objetivos de la asociación son:

a)      otorgar dignidad cultural a las temáticas relacionadas con la comida y la alimentación;

b)      individualizar los productos alimenticios y las modalidades de producción ligados a un territorio, en una óptica de salvaguardia de la biodiversidad, promoviendo su categorización y protección en tanto que bienes culturales;

c)        elevar la cultura alimentaria de la ciudadanía y, en particular, de las generaciones más jóvenes, con el objetivo de lograr la plena conciencia del derecho al placer y al gusto;

d)       promover la práctica de una calidad de vida distinta, basada en el respeto al ritmo y tiempo naturales, al ambiente y la salud de los consumidores, favoreciendo la fruición de aquellos que representen la máxima expresión cualitativa.

En carambolo también estamos unidos a este movimiento ya que la comida en carambolo se prepara en el momento en que se ordena  y  nuestra filosofía ha sido siempre usar  ingredientes frescos, artesanales y orgánicos. Los que nos conocen saben que incluso en nuestra carta recomendamos a nuestros clientes venir sin prisa ya que los platos que elaboramos se hacen con sumo cuidado de cada uno de los ingredientes  y siempre pensando en la satisfacción del mismo, es por eso también que ponemos música agradable, e incluso decoramos nuestros ambientes con el propósito de que nuestros clientes se relajen y olviden los afanes del día para que puedan disfrutar de todo lo que les hemos preparado y se vayan siempre con una sonrisa de haber disfrutado el placer de comer como se debe, lento, sin afanes  y lo más fresco posible.

Standard

Hablemos de cocina

Por: Sonia Serna.

“La Cocina del Terruño, una auténtica fortaleza cultural” –  Santi Santamaría

Hablemos de la cocina que nos identifica y nos despierta el sentido de pertenencia, hablemos de la cocina propia, la cocina con la cual crecimos,  que conocida internacionalmente  bajo el concepto de confort-food, es la cocina que nos despierta sentimientos, nos remite a familia y a orígenes, nos transmite amor, alegra el espíritu y  nos restaura, de allí la palabra restaurante.

Y hablar de cocina, como manifestación cultural,  es precisamente a lo que me refiero con la ¨cocina pensada¨, a mirar la cocina desde una perspectiva diferente que además de reunirnos en torno a la mesa nos invite a la reflexión sobre lo que nos llega a nuestro plato: de dónde vienen los ingredientes, quien los prepara, que historia nos cuenta, etc. La cocina más allá del hecho de satisfacer la necesidad de alimentarnos o el placer de disfrutar las bondades de la buena mesa, o el efecto demostración, de quien puede llevar a su mesa las más  costosas comidas y  exóticos ingredientes.

Hablar de la cocina como arte, como origen, como manifestación cultural primaria y esencial, fuente de identidad.

Una cocina comprometida con la salvaguardia y el reconocimiento de nuestra cocina local y en particular la cocina de nuestro Pacífico colombiano, sus cocineras de tradición que se expresan a través de sus sencillas y deliciosas preparaciones que comparten alrededor de las historias que se tejen en torno a ella.

Y como abrebocas de la gran fiesta del Pacífico colombiano, el Festival Petronio Alvarez, próximo a celebrarse,  les comparto uno de los platos insignes de esta región, EL GUISO DE CAMARÓN, en la versión que se sirve en el Restaurante CARAMBOLO.

GUISO DE CAMARÓN (una porción)

  • 180 g  de camarón
  • 125 g  de leche de coco
  • 30 g  de refrito de tomates (opcional)
  • 60 g  de refrito del pacífico (cimarrón, poleo,  aji dulce, ajo, cebolla larga, albahaca negra, oreganón, aceite achotado)
  • 5 g  de cilantro picado
  • 3 g  de sal
  • 2 g  de pimienta

PROCEDIMIENTO:

Se sofríe en el aceite achotado el ajo, la cebolla  y el ají dulce cortados finamente, se agregan las hierbas de azotea: cimarrón, oreganón, poleo y albahaca negra picadas y los tomates opcionales, los cuales estarán sofritos en aceite vegetal. Se añadea leche de coco y se deja hervir por 10 minutos. Los camarones se salpimientan y  se añaden a la salsa por 5 minutos más  (o hasta que cambia de color el camarón). Se añade  sal y pimienta y se rectifica sabor. Se termina con cilantro fresco picado.